Había una vez un “Huay murciélago” que vivía en un pozo muy antiguo y tenebroso.
Una muchacha muy bonita iba a buscar agua todos los días. Iba a buscar agua de mañana, de tarde y de noche.
Uno de esos días la muchacha fue a buscar agua y vio aparecer una cosa negra, bien negra en el pozo, y salió corriendo a su casa. Le contó a su mamá todo lo que había visto en el pozo, pero no le creyeron.
En otra noche le mandaron a buscar a agua por su papá, y fue pero volvió a ver a la cosa negra y quiso correr pero no pudo correr, fue a ver más de cerca y vio que era un murciélago tamaño de un hombre, y se puso a gritar.
El Huay murciégalo salió y la amenazó de muerte si seguía gritando. El Huay murciégalo se puso a charlar con la muchacha y le dijo — si aceptas ser mi novia, no te mato.
La niña aceptó y se fueron al pozo los dos, al acercarse, la muchacha empezó a pelear con el Huay y el Huay la convirtió en murciélago y desde eso nadie va a buscar agua a ese pozo porque cuando ven el agua ven pura sangre.
Y al fin, llegó un caballero montado en su caballo.
La familia de la niña le contó sobre el pozo y el joven fue a buscar una soga para sacar a la muchacha. La pudo sacar pero era un murciélago, pero el Huay salió y le dieron un balazo en el corazón, así la muchacha quedó normal.
Desde eso, vivió feliz la muchacha con el caballero por siempre.
Autor: Víctor Nahuat Chim
Edad: 12 años
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