Hubo una vez un niño que se llamaba Sergio. Cada noche se iba a jugar con un amigo y cruzaba por un pozo, pero la mamá de Sergio no se preocupaba por él.
Y del pozo por donde pasaba Sergio, muchos decían que asustaban.
Sergio pasó un día, acechó en el pozo y vio unos ojos como de fuego ardiente. Sergio se acercó y vio que era un animal extraño como un vampiro pero sin dientes.
Sergio salió corriendo y miró para atrás y el animal se volvió a meter al pozo. Sergio volvió al pozo a ver qué era y no había nada, pero de pronto apareció algo rojo y se dio cuenta de que era la misma mirada como de fuego, pero ahora vio que se parecía a un rostro.
Luego se dio cuenta de que era un demonio y un espanto muy feo que de pronto jaló a Sergio y Sergio cayó al pozo.
Al final, nadie supo qué pasó, y la mamá de Sergio empezó a buscarlo porque era muy tarde, pero ya nunca más lo encontraron.
Autor: Luis Gerardo Pat Güemez
Edad: 12 años
A imaginação de jovens escritores criam contos muito bons, parabéns ao autor!
ResponderEliminar